Vamos a comprobar ahora dónde está la vaca recién parida, la madre de nuestro nuevo amigo. Creemos que es la 109, pues estaba para parir. Y mientras el becerro ha quedado a buen resguardo entre los matorrales, debe de andar la madre no muy lejos comiendo el forraje que acabamos de echar.
Huy, pues parece que no está la 109 por aquí. Qué raro. A ver, vamos a contar las vacas, cada uno cuenta las que quedan a su lado según pasamos con el coche entre las vacas. 31 por un lado, 20 por el otro. Pues falta una vaca, sí, ¿dónde andará la 109?
Pero espera, que es que el churro también podría ser de la 54, que es la otra vaca que estaba para parir. Y efectivamente, mira, ahí está la 54, recién parida. Es la 54, Langostilla, la madre del nuevo macho.

Aquí tenemos a Langostilla entre la lluvia. Ahora ya sabemos todos cómo se llama el nuevo becerro, ¿o no es así?
¿Que cómo se nota que está recién parida? Tiene la ubre descolgada, y se le ha reducido la natura, que estaba hinchada antes de parir.
Pero todavía tenemos que ir a ver dónde está la 109. ¿Qué estará haciendo que no ha venido a comer? ¿Alguna idea?



















Comentarios
¡A la salud del churro!
Un abrazo!
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