Así ha venido la primavera, humilde y pequeñita. Entre pajas secas y piedras se ha abierto camino. Vamos a deshojar la margarita con las nuevas vidas de Fardera y Langostillo.

"Está el día muy bueno", comentan. "Debe de haber en torno a unos 16 grados", añaden. Bueno, mucha exactitud me parece a mí esta, pero es verdad que hace un día estupendo. Y no os lo cuento simplemente como relleno o por manteneros al tanto del parte metereológico. Estas cosas tienen su importancia en el campo:
Hoy les hemos echado de comer a las vacas un poco menos.
Ya estos últimos días no se estaban acabando la ración. Y no sólo porque ya haya tirado algo la hierba, y se entretengan mordisqueándola, sino porque con el frío necesita el ganado comer más. Gasta más energía, y tiene que compensar esa pérdida con el alimento.
Como todos, supongo, pero vivimos nosotros a veces tan espaldas a la vida natural, que me parece que lo único que hacemos para combatir el frío es poner la calefacción más alta.


















Comentarios
Si yo tuviera a mano a los churros, los bautizaba con vino. ¡Es mano de santo!.
Por cierto, no estaría de más, que despertárais mañana temprano a los becerros para ver a Fernando Alonso. Lo digo para cuando de mayor estén el corredero.
Feliz Domingo.
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.